Una tasación agraria no es una estimación genérica del precio de una parcela. Para que el informe sea útil debe explicar por qué una finca vale lo que vale, qué variables influyen en ese valor y qué riesgos técnicos o legales conviene tener presentes antes de vender, comprar, repartir o reclamar.
En Torres Ballester valoramos fincas rústicas en Gandia, La Safor y las provincias de Valencia, Castellón y Alicante con una metodología adaptada al encargo: revisión documental, análisis catastral y registral, inspección cuando aporta evidencia y estudio del cultivo, riego, accesos, instalaciones y mercado.
Cuándo es necesaria una tasación agraria
El informe de valoración puede ser útil cuando una decisión económica, fiscal o judicial depende de una estimación razonada para una fecha y finalidad concretas.
Compraventa de fincas rústicas
Ayudamos a contrastar el precio con datos de la finca, comparables y riesgos técnicos. El informe no fija el precio que finalmente aceptarán comprador y vendedor.
Herencias, particiones y divorcios
La valoración independiente permite repartir lotes de forma equilibrada y reducir conflictos entre herederos, familiares o socios.
Impuestos y comprobaciones de valores
Una tasación técnica puede aportar prueba sobre el estado y valor de mercado de la finca. La base fiscal y la vía de impugnación dependen del tributo, la fecha y la existencia de valor de referencia.
Expropiaciones y justiprecio
Analizamos suelo, cultivo, instalaciones, derechos de riego y perjuicios aplicables para aportar una base técnica a la hoja de aprecio.
Qué analizamos en la valoración
- Suelo y topografía: superficie, pendiente, accesibilidad, calidad agronómica, profundidad efectiva y limitaciones físicas.
- Cultivo o vuelo: especie, variedad, edad, marco de plantación, estado sanitario, producción esperable y vida útil.
- Agua y riego: dotación, derechos, comunidad de regantes, calidad del agua, cabezal, balsa, goteo y eficiencia de la instalación.
- Construcciones e instalaciones: almacenes, vallados, caminos, pozos, casetas, maquinaria fija e infraestructuras vinculadas.
- Situación legal: Catastro, Registro, servidumbres, afecciones urbanísticas, expropiaciones, SIGPAC y unidad mínima de cultivo.
Qué documentación puede aportar
- Referencias catastrales y municipio de cada finca.
- Escritura o nota simple, superficie y fotografías disponibles.
- Cultivo, edad de la plantación, instalaciones y documentación del riego.
- Finalidad y fecha de la valoración: venta, herencia, impuesto o expropiación.
Si falta algún documento, indique qué información tiene para poder definir la revisión necesaria.
Qué incluye el encargo y qué recibe
Acordamos el objeto de la valoración y revisamos la documentación. Si el alcance lo requiere, inspeccionamos la finca y comprobamos cultivo, agua, accesos e instalaciones. El informe firmado identifica la finca, la fecha de valoración, el método, los datos utilizados, los cálculos y las limitaciones, con planos, fotografías y anexos cuando correspondan.
La medición topográfica, el visado o una ratificación judicial se concretan en el presupuesto cuando sean necesarios. Puede consultar de qué depende el coste de tasar una finca antes de solicitarlo.


