Las disputas de tierras, los repartos conflictivos de herencias rústicas, los desacuerdos sobre linderos o las expropiaciones forzosas son situaciones complejas que pueden requerir conocimientos técnicos especializados. En estos escenarios, la intervención de un perito agrónomo permite documentar y explicar los aspectos agronómicos relevantes para el procedimiento.
La Ley de Enjuiciamiento Civil, en sus artículos 335 y siguientes, regula el dictamen pericial y exige al perito actuar con la mayor objetividad posible. En esta guía explicamos qué conviene comprobar antes de encargar un informe.
1. ¿Qué es un perito agrónomo judicial y cuándo lo necesitas?
Un perito agrónomo judicial es un profesional colegiado con formación superior en ingeniería agronómica que actúa como experto técnico en tribunales. Su labor consiste en traducir hechos puramente técnicos (estado de un cultivo, lindero catastral discrepante, valoración de suelo agrícola o cuantificación de daños por granizo) a un lenguaje comprensible para jueces y abogados.
Es habitual requerir sus servicios en los siguientes supuestos en Gandia, La Safor y Valencia:
Conflictos de linderos e invasión de parcelas: Cuando las mediciones catastrales y el registro de la propiedad no coinciden con la realidad física del terreno.
Particiones de herencias: Cuando es necesario realizar una valoración equitativa y objetiva de diferentes fincas agrícolas para distribuirlas equitativamente entre los coherederos.
Expropiaciones forzosas: Para calcular un justiprecio real del suelo y de las plantaciones afectadas por una obra pública (como carreteras, vías de tren o canalizaciones).
Reclamación de daños agrícolas: Valoración de pérdidas económicas provocadas por inclemencias climáticas, incendios, plagas o roturas de infraestructuras de riego ajenas.
El dictamen es un medio de prueba que el tribunal valora junto con el resto del expediente. Su utilidad depende del objeto del informe, la metodología, los datos disponibles y la claridad con la que se expliquen sus límites.
2. Claves para elegir el perito agrónomo adecuado
No todas las titulaciones o perfiles profesionales son adecuados para el mismo tipo de litigio judicial agrario. Antes de contratar a un perito agrónomo de parte, conviene comprobar estos aspectos:
Colegiación y Habilitación Oficial
Conviene comprobar la titulación adecuada para el objeto del informe, la colegiación cuando sea exigible y la experiencia técnica relacionada con el caso. La colegiación permite verificar la identidad profesional y las obligaciones deontológicas aplicables.
Experiencia en Ratificación Judicial y Oratoria
La utilidad de un buen informe técnico también depende de que el perito pueda explicar su método y sus conclusiones con claridad durante la vista oral. Conviene preguntar por su experiencia en ratificaciones y por su forma de presentar cuestiones complejas ante personas no especialistas.
Conocimiento de la Realidad Agraria y del Territorio Local
La agricultura en Valencia (con predominio de cítricos, minifundios y comunidades de regantes históricas) difiere radicalmente de la agricultura extensiva de secano del interior de España. Es crucial que el perito conozca los costes de producción locales, el valor del agua en la comarca (La Safor, Ribera, etc.) y la normativa urbanística y agraria de la Generalitat Valenciana.
3. El informe pericial agrario como apoyo técnico al procedimiento
El producto final del perito es el informe pericial de parte, un documento escrito formal que se aporta junto a la demanda o contestación. Este informe debe basarse en un método científico y técnico irreprochable, que incluya:
Inspección ocular y toma de datos de campo: Mediciones topográficas GPS de alta precisión, calicatas de suelo, análisis del estado vegetativo de las plantaciones e inventariado de activos.
Documentación histórica y catastral: Contraste con fotografías aéreas del Instituto Geográfico Nacional (IGN), planos del Catastro y escrituras registrales.
Metodología de valoración clara: Explicación de los métodos de valoración aplicados (comparación, capitalización o coste de reposición) de forma transparente y justificada matemáticamente.
Conclusión
Elegir un perito agrónomo no debe basarse únicamente en el presupuesto. Antes de contratar conviene pedir una hoja de encargo que delimite la pregunta técnica, la documentación necesaria, la visita de campo, el informe, una posible ratificación y los honorarios de cada fase.
En Torres Ballester aportamos formación agronómica colegiada y conocimiento del territorio. Si necesita documentar una disputa de linderos, herencia o daño agrícola en Gandia, La Safor o Valencia, puede enviarnos la documentación disponible para delimitar el alcance técnico del caso.
Fuente oficial
Contenido revisado el 13 de julio de 2026. El informe pericial no garantiza el resultado del procedimiento ni sustituye la dirección letrada.